La educación de los hijos (II)

Una visión un poco más antigua sobre el asunto: “No basta con endurecerle el alma; es menester endurecerle también los músculos. Exígesele demasiado a aquella si no se la secunda, y harto tiene que hacer atendiendo a dos oficios. Sé cuánto jadea la mía en compañía de cuerpo tan débil, Continúa leyendo →

Felicidad V

Los hombres, por mucho que les sonría la fortuna, no pueden decirse felices hasta que haya transcurrido el último día de su existencia, a causa de la inseguridad y volubilidad de las cosas humanas, que con ligero movimiento pasan de un estado a otro muy distinto. Michel de Montaigne Ensayos, Continúa leyendo →

El rostro de la filosofía

Es cosa digna de fijar la atención lo que en nuestro siglo acontece; la filosofía constituye hasta para las personas de mayor capacidad una ciencia quimérica y vana que carece de aplicación y valor, así en la teoría como en la práctica. Entiendo que la causa de tal desdén son Continúa leyendo →