El silencio

Confucio desconfiaba de la elocuencia; despreciaba a las personas muy habladoras y odiaba los juegos de palabras ingeniosos. Para él, parecía que la lengua afilada debía reflejar una mente superficial;  a medida que la reflexión se hace más profunda, se desarrolla el silencio. Confucio advirtió que su discípulo favorito solía Continúa leyendo →

Caminar y pensar

Continuando con las recomendaciones para llevar una vida más relajada y reflexiva hoy vamos a tratar, haciendo además honor al título del blog, el tema del caminar. En la anterior pincelada hablábamos sobre el origen de las ideas, un origen que podemos encontrar en casi todas partes, fuera de nosotros; Continúa leyendo →